Guía de autocuidado y exploración desarrollada por Carmen Boó. Psicoterapia emocional y educacional.

guía de autocuidado y exploración

Por qué le entrego este documento

Cuando me contó que le queman los pies, algo se me quedó dando vueltas. No era un detalle más dentro de la lista. Podía haberlo dejado pasar, porque no es mi terreno, pero preferí mirarlo con calma y leer un poco antes de nuestra próxima sesión. Esto que tiene en las manos es el resultado de esa lectura.

Le pido que no lo interprete como un diagnóstico. No lo es, ni puede serlo, porque yo no soy médico y no me corresponde. Es otra cosa: un intento de poner orden. De que lo que a usted le pasa deje de ser un montón de molestias sueltas y se convierta en un relato que un médico pueda leer de un vistazo.

Lo que ha pasado hasta ahora

Ha ido varias veces a urgencias. Le han hecho un electrocardiograma, análisis, exploraciones. Todo salió correcto. Le retocaron la medicación y volvió a casa. Y cada vez volvía un poco más apagada.

Esto tiene una explicación que conviene entender, porque le va a quitar un peso de encima. Urgencias no está pensada para averiguar por qué alguien lleva meses encontrándose mal. Está pensada para descartar, en un par de horas, aquello que puede matar a una persona esa misma noche. Y eso lo ha hecho. Que sus pruebas salgan bien no significa que usted esté bien: significa que no tiene un problema urgente. Son dos cosas distintas que suenan igual.

El problema es que este circuito, repetido, acaba desgastando. Uno sale con la sensación de haber molestado. Con el tiempo, la persona empieza a dudar de sí misma, deja de contar cosas, y termina por no ir aunque le convenga. A eso quiero que no lleguemos.

Sobre lo emocional

El cardiólogo le dijo que es posible que todo sea emocional. Voy a serle honesta, aunque no sea lo que le apetece oír: creo que hay una parte emocional. Usted y yo sabemos que hay cosas que la venían preocupando desde antes, y sería absurdo hacer como si eso no pesara. Lo vamos a trabajar, porque es lo mío y porque le va a servir.

Ahora bien, decir que hay una parte emocional no es lo mismo que decir que sea todo emocional. Y esta segunda frase, que es la que suele quedarse grabada, hace daño. El cuerpo y las emociones no son dos cajas separadas donde uno mete lo que le sobra de la otra. Se afectan continuamente. Un cuerpo que lleva meses desregulado agota el ánimo de cualquiera, y un ánimo hundido baja el umbral con el que se soporta el malestar físico. Cuando eso lleva tiempo funcionando, ya no se puede señalar cuál empezó.

Lo que sí sé es esto: la angustia no explica una quemazón en los pies. Puede acompañarla, puede amplificarla, pero no la fabrica. Y eso es precisamente lo que me hizo querer mirar más.

Qué pretendemos con esto

Dejar de ir a urgencias en crisis y pasar a una consulta programada, con tiempo, y llevando datos. Un médico que dispone de veinte minutos y de un registro escrito atiende de otra manera que uno que dispone de cinco y de un relato entrecortado. No porque sea mejor médico. Porque tiene con qué trabajar.

Las preguntas que vienen después son bastantes. Algunas le parecerán que no vienen a cuento. Contéstelas igual: a veces el dato que ordena el conjunto es el que parecía irrelevante. No hace falta hacerlas todas de una vez ni tener respuesta para todo.

Una idea que quiero que se lleve de hoy Que sus síntomas no tengan todavía un nombre no significa que no sean reales. Significa que aún no se ha encontrado. Su cuerpo lleva meses avisando de algo con bastante insistencia, y merece que alguien lo escuche entero en lugar de a trozos.

Mientras tanto: cómo cuidarse

Esperar a una cita puede llevar semanas, y en ese tiempo hay cosas que están en su mano. Ninguna es un tratamiento. Todas ayudan.

Comer, aunque no apetezca

Me dice que come poco. Es lógico: con náuseas, con la sensación de llenarse enseguida y con el ánimo por los suelos, la comida deja de llamar. El problema es que comer poco empeora exactamente lo que peor lleva, porque baja la tensión, aumenta el mareo y quita fuerza a las piernas.

Beber, y hablar de la sal

Beber agua a lo largo del día, sin esperar a la sed, es de las medidas más eficaces cuando hay mareo al levantarse. Sobre la sal, en algunos cuadros conviene aumentarla, pero eso depende de su tensión y de la medicación que toma, así que no lo cambie por su cuenta: pregúntelo en la consulta y así lo lleva ya planteado.

Levantarse de otra manera

Salir a la calle

Me dice que le cuesta. Claro que le cuesta: se ha mareado fuera de casa y el cuerpo aprende rápido a evitar lo que asocia con el susto. El problema es que ese refugio se estrecha solo. Primero se deja de ir lejos, luego de ir sola, y al final cuesta hasta bajar al portal.

Las noches

El desánimo

No es un añadido menor. Encontrarse mal durante meses y que le digan que no tiene nada agota a cualquiera. La tristeza que trae no es debilidad suya: es lo que le pasa a una persona que se siente sola en algo que no elige.

Lo que le pido que empiece hoy

Un cuaderno pequeño. Dos cosas dentro:

Este cuaderno vale más que cualquier explicación que usted y yo podamos dar. Es lo que convierte una queja en una prueba.

Las preguntas

Vamos a repasarlas juntas. Conteste con lo que recuerde, sin forzar. Si no sabe algo, lo dejamos en blanco y ya está.

1. Al ponerse de pie y al cambiar de postura

PreguntaAnotaciones
Cuando se levanta de la cama o de una silla, ¿qué nota exactamente? Descríbalo despacio. 
¿Cuántos segundos pasan desde que se pone de pie hasta que lo nota? 
¿Se le oscurece la vista o ve puntos negros? 
¿Le pitan los oídos o le parece que los sonidos se alejan? 
¿Ha tenido que agacharse, volver a sentarse o agarrarse a algo para no caer? 
¿Ha llegado a perder el conocimiento? ¿Cuántas veces y cuándo fue la última? 
¿Se ha caído sin darse cuenta o se ha despertado en el suelo? 
¿Nota el corazón acelerado al ponerse de pie? ¿Puede contárselo en la muñeca? 
Estar de pie quieta, en una cola por ejemplo, ¿cómo lo lleva? 
¿Es distinto estar de pie parada que caminar? 
¿Mejora si se sienta? ¿Y si se tumba con las piernas en alto? 
¿Le ocurre más por la mañana o a cualquier hora? 
¿Le pasa también después de comer? ¿Y después de ducharse con agua caliente? 
¿Tiene dolor en la nuca, el cuello o los hombros cuando lleva rato de pie? 
¿Le pasa también al girarse en la cama o al agacharse a coger algo? 

2. La tensión arterial

PreguntaAnotaciones
¿Quién le toma la tensión y con qué aparato? ¿Tiene uno en casa? 
¿Recuerda cifras concretas? ¿La más alta y la más baja que ha visto? 
¿En qué momento del día se la toma? ¿Sentada o de pie? 
¿Ha probado a tomársela tumbada y luego de pie, para comparar? 
Cuando le sube, ¿qué nota en el cuerpo? ¿Y cuando le baja? 
¿Ha identificado algo que se la haga subir o bajar? 
¿Toma alguna medicación para la tensión? ¿Se la han cambiado hace poco? 

3. Calor, frío y sudoración

PreguntaAnotaciones
Antes era friolera y ahora no soporta el calor. ¿Cuándo notó ese cambio? ¿Fue de golpe o poco a poco? 
¿Qué le ocurre exactamente con el calor? ¿Qué nota en el cuerpo? 
¿A partir de qué temperatura empieza a encontrarse mal? 
¿Le pasa igual con el calor de la calle que con el de la ducha, la calefacción o el horno? 
¿Suda más que antes, menos, o igual pero en sitios distintos? 
¿Hay alguna parte del cuerpo que ya no le sude nada? 
¿Suda sin motivo, sin calor ni esfuerzo? 
Por la noche, cuando suda, ¿tiene que cambiarse de ropa o de sábanas? 
Esos sudores, ¿van con palpitaciones, temblor o angustia? 
Después de sudar le coge frío. ¿Cómo es ese frío? ¿Le hace tiritar? 
¿Ha tenido fiebre o se ha tomado la temperatura en esos episodios? 
¿Tiene las manos y los pies fríos aunque haga calor? 

4. Los pies y las piernas

PreguntaAnotaciones
La quemazón en los pies, ¿dónde empieza exactamente? Señálemelo. 
¿Va subiendo hacia arriba o se queda en los pies? 
¿Es en los dos pies por igual? 
¿Cómo lo describiría a alguien que no lo ha sentido nunca? 
¿A qué hora del día es peor? 
¿Le impide dormir? ¿Tiene que sacar los pies de la cama o enfriarlos? 
¿Le molesta el peso de la sábana o el roce de la ropa? 
¿Nota hormigueo, pinchazos, o como si pisara arena? 
¿Nota los pies dormidos, o le cuesta notar si el agua quema? 
¿Se ha hecho heridas o quemaduras sin enterarse? 
¿La quemazón alterna con sensación de frío intenso? 
¿Mejora con algo? ¿Agua fresca, caminar, masaje? 
¿Tiene lo mismo en las manos? 

5. Fuerza, cansancio y esfuerzo

PreguntaAnotaciones
Cuando dice flojera en las piernas, ¿es que no tiene fuerza o que le parece que no la sostienen? 
¿Le pasa estando sentada o solo al ponerse de pie? 
¿Puede subir escaleras? ¿Levantarse de una silla baja sin manos? 
¿Se le hinchan los tobillos o las piernas al final del día? 
¿Se le ponen las piernas rojizas o moradas cuando lleva rato de pie? 
¿Cuánto puede caminar seguido ahora? ¿Y hace un año? 
Después de un esfuerzo, ¿cómo está al día siguiente? ¿Y a los dos días? 
¿Hay cosas que ha dejado de hacer porque luego las paga? 
¿El cansancio mejora si descansa o si duerme? 
¿Cómo es el cansancio: de cuerpo, de cabeza, o los dos? 

6. Digestión y apetito

PreguntaAnotaciones
Dice que no tiene hambre. ¿Es que no le viene el apetito, o que come y enseguida se siente llena? 
¿Con cuatro cucharadas ya tiene bastante? 
¿Tiene náuseas? ¿Cuándo? 
¿Se hincha después de comer? ¿Cuánto le dura? 
¿Ha perdido peso? ¿Cuánto y en cuánto tiempo? 
¿Ha tenido que cambiar de talla? 
¿Cómo va de vientre? ¿Ha cambiado respecto a antes? 
¿Tiene ardor, reflujo o sabor ácido? 
¿Le cuesta tragar? ¿Se ha atragantado? 
¿Tiene la boca seca? ¿Bebe mucho? 
¿Se encuentra peor después de comer, en general? 
¿Hay algún alimento que le siente especialmente mal? 
¿Cuántas veces al día come realmente ahora? 

7. El sueño

PreguntaAnotaciones
¿Le cuesta dormirse o el problema es que se despierta? 
¿Cuántas veces se despierta? ¿A qué hora? 
¿Qué la despierta: el calor, el sudor, el corazón, los pies, el pensamiento? 
Cuando se despierta, ¿nota el corazón acelerado? 
¿Cuántas horas duerme en total? 
¿Se levanta descansada? 
¿Ronca o le han dicho que hace pausas al respirar? 
¿Necesita mover las piernas cuando se tumba? 
¿Se levanta a orinar por la noche? ¿Cuántas veces? 
¿Ha probado algo para dormir? ¿Le funcionó? 

8. Orina

PreguntaAnotaciones
¿Va al baño más a menudo que antes? 
¿Le viene de golpe, con urgencia? 
¿Nota que no acaba de vaciar del todo? 
¿Ha tenido escapes? 
¿Ha tenido infecciones de orina repetidas? 

9. Vista, ojos y boca

PreguntaAnotaciones
¿Le molesta la luz más que antes? 
¿Se le desenfoca la vista, sobre todo al ponerse de pie o al cambiar de distancia? 
¿Tiene los ojos secos? ¿Usa lágrimas artificiales? 
¿Tiene la boca seca de forma constante, no solo cuando tiene sed? 
¿Ha notado cambios en los dientes o las encías últimamente? 

10. Piel y circulación

PreguntaAnotaciones
¿Ha notado cambios de color en manos o pies? ¿Blancos, azulados, rojos? 
¿Tiene la piel más seca que antes? 
¿Le han salido manchas, o un dibujo en la piel como de red? 
¿Se le cae más el pelo? 
¿Han cambiado las uñas? 
¿Le salen moratones con facilidad? 

11. Cabeza y concentración

PreguntaAnotaciones
¿Le cuesta concentrarse? ¿En qué lo nota en el día a día? 
¿Pierde el hilo cuando habla o cuando lee? 
¿Le cuesta encontrar las palabras? 
¿Nota como una niebla en la cabeza? ¿Cuándo es peor? 
¿Tiene dolor de cabeza? ¿De qué tipo y con qué frecuencia? 
¿Tiene mareo sin estar cambiando de postura, como de inestabilidad? 
¿Es sensación de que giran las cosas o de ir como en un barco? 

12. Respiración y pecho

PreguntaAnotaciones
¿Nota que le falta el aire? ¿En qué momentos? 
¿Suspira o bosteza mucho sin tener sueño? 
¿Tiene sensación de opresión en el pecho? 
¿Ha tenido dolor en el pecho? ¿Cómo era y cuánto duró? 
¿Nota el corazón irregular, como si diera un salto? 

13. Cómo empezó todo

PreguntaAnotaciones
Si tuviera que poner una fecha al inicio de todo esto, ¿cuál pondría? 
¿Empezó de golpe o fue apareciendo poco a poco? 
¿Qué fue lo primero que notó? 
En los meses anteriores, ¿pasó alguna infección? ¿Gripe, covid, una gastroenteritis, una infección de orina? 
¿Recibió alguna vacuna en aquel periodo? 
¿La operaron o estuvo ingresada? 
¿Sufrió algún accidente, caída o golpe, sobre todo en la cabeza o el cuello? 
¿Empezó o dejó alguna medicación? 
¿Hubo algún hecho importante en su vida? ¿Una pérdida, una separación, un cambio? 
¿Coincidió con algún cambio hormonal? 
Desde entonces, ¿ha ido a más, a menos, o va por épocas? 
¿Ha habido alguna temporada en que estuviera bien del todo? 

14. Qué lo empeora y qué lo alivia

PreguntaAnotaciones
¿Qué es lo que la pone peor de forma más clara? 
¿Cómo se encuentra los días de calor y humedad? 
¿Cómo se encuentra después de una ducha caliente? 
¿Y si pasa muchas horas sin comer? 
Las comidas grandes o con mucho pan, pasta o dulce, ¿cómo le sientan? 
El alcohol, el café y el té, ¿cómo le sientan? 
¿Cuánta agua bebe al día, más o menos? 
¿Toma sal? ¿Ha notado diferencia si toma más? 
¿Ha probado las medias de compresión? 
Estar tumbada, ¿la mejora del todo o solo un poco? 
¿Hay alguna postura o gesto que la ayude cuando empieza a encontrarse mal? 
Con la regla, si la tiene, ¿nota diferencia? 

15. Antecedentes

PreguntaAnotaciones
¿Qué enfermedades le han diagnosticado a lo largo de la vida? 
¿Le han mirado alguna vez la tiroides? 
¿Le han dicho alguna vez que tenía anemia o falta de hierro, de B12 o de vitamina D? 
¿Le han mirado el azúcar? ¿Alguien de su familia tiene diabetes? 
¿Le han hecho alguna vez la prueba de la celiaquía? 
¿Tiene o ha tenido alguna enfermedad autoinmune? ¿En la familia hay alguna? 
¿Es muy flexible de articulaciones? ¿Se disloca o se hace daño con facilidad? 
¿Tiene migrañas? 
¿Tiene alergias, urticaria, o reacciones raras a alimentos o medicamentos? 
¿Ha tenido anemia por reglas abundantes? 
¿Ha fumado? ¿Bebe habitualmente? 
En su familia, ¿hay alguien con síntomas parecidos a los suyos? 

16. Medicación y otras sustancias

PreguntaAnotaciones
¿Qué medicamentos toma ahora mismo, todos, aunque le parezcan poco importantes? 
¿Desde cuándo toma cada uno? 
¿Toma antidepresivos, ansiolíticos o pastillas para dormir? 
¿Toma algo para la tensión, diuréticos o para el corazón? 
¿Toma antihistamínicos o algo para el estómago? 
¿Toma suplementos, vitaminas, hierbas o productos de herbolario? 
¿Cuántos cafés o tés toma al día? 
¿Ha notado que algún síntoma empezara justo después de iniciar un medicamento? 
Cuando le retocaron la medicación en urgencias, ¿qué le cambiaron y qué notó después? 

17. Ciclo hormonal

PreguntaAnotaciones
¿Tiene la regla? ¿Cómo es ahora comparada con hace unos años? 
¿Se le ha retirado? ¿Cuándo? 
¿Toma o ha tomado algún tratamiento hormonal o anticonceptivos? 
Los sofocos, ¿los nota también de día? 
¿Ha notado sequedad, cambios de humor u otras cosas que asocie a esta etapa? 

18. Cómo está afectando a su vida

PreguntaAnotaciones
¿Qué ha dejado de hacer desde que está así? 
¿Qué es lo que más echa de menos? 
¿Cómo mira ahora su cuerpo? ¿Confía en él? 
¿Está pendiente todo el día de lo que nota? 
Cuando empieza a marearse, ¿qué le pasa por la cabeza? 
¿Tiene miedo de desmayarse delante de otras personas? 
¿Evita salir sola? ¿Ir a sitios concretos? 
Le han dicho que son nervios o ansiedad. ¿Cómo le sentó oírlo? 
¿Se siente creída por los médicos? ¿Y por su gente? 
¿Quién la acompaña de verdad en todo esto? 
¿Qué es lo que más miedo le da de todo? 
Si mañana le dieran un nombre para lo que le pasa, ¿qué cambiaría para usted? 

Cuándo no hay que esperar

Todo lo anterior va de dejar de correr a urgencias. Pero hay situaciones en las que sí hay que ir, y conviene que las tenga claras para no dudar en el momento.

Para preparar la visita médica

Lo que conviene que lleve encima:

Sobre a quién acudir: lo razonable es empezar por su médico de familia y pedir que sea él quien coordine, y una valoración por medicina interna, que es la especialidad que mira el conjunto en lugar de una parte. Si lo que más pesa acaba siendo la quemazón en los pies, la siguiente puerta es neurología. Vaya derivada, no por su cuenta. Se abre mejor así.

No va sola en esto. Yo no puedo darle un diagnóstico, pero sí puedo ayudarla a ordenar lo que le pasa, a sostener el ánimo mientras se aclara, y a que no se rinda por el camino. Que es, ahora mismo, el riesgo más real.