Acercarse a comprender la muerte nos acerca sin duda a vivir la vida de forma distinta. El curso muestra la información sobre este tema de la mano de la Neurociencia y la Piscología avanzada. Disfruta de un aprendizaje que te acerca a la plenitud.
Hablar de la muerte no nos aleja de la vida; no enseña y acerca a no llegar tarde a ella.
Formato intensivo de 10 a 14h y de 16 a 20.30h.
Calle Caballero 70-72, Bajos, Barcelona.
Todo incluido
La vida es un proceso dinámico y orgánico, atravesado por ciclos de nacimiento, transformación y cierre. Comprender estos ritmos supone reconocer que cada etapa encierra un inicio y un final, y que en ese tránsito se suceden las llamadas “pequeñas muertes”: pérdidas, cambios, renuncias y transiciones. Negar o resistirse a estos procesos conduce, con frecuencia, a mecanismos de evasión y autoengaño que intensifican el miedo a la finitud y nos privan de la posibilidad de vivir con plenitud.
La psicología humanista y transpersonal ha mostrado que aprender a integrar la experiencia de la muerte —como hecho inevitable y como metáfora de los ciclos vitales— es una vía de crecimiento, maduración y trascendencia. La muerte, lejos de ser únicamente un límite, puede ser también un portal de conciencia, una invitación a ampliar la mirada más allá de lo personal y a reconocer nuestra pertenencia a algo mayor.
Como señalaba Viktor Frankl, “la muerte no hace la vida sin sentido, sino que precisamente la hace más valiosa, porque nos recuerda que nuestro tiempo es finito”. Y Irvin Yalom, desde la psicoterapia existencial, afirma: “Aunque la muerte nos destruye, la idea de la muerte nos salva”. Ambas perspectivas confluyen en la misma dirección: reconocer la finitud no nos paraliza, sino que nos impulsa a vivir con mayor autenticidad.
Desde las neurociencias de la conciencia, la investigación sobre experiencias cercanas a la muerte y los estados no ordinarios de percepción abre horizontes fascinantes. Estos estudios coinciden en que la identidad no se reduce a un constructo psicológico, sino que se despliega en distintos niveles de conciencia. Autores como Ken Wilber, David R. Hawkins o Clare Graves han descrito cómo la conciencia evoluciona desde perspectivas egocéntricas y racionales hacia estados transpersonales, en los que la muerte se vive menos como amenaza y más como continuidad. Integrar estas visiones permite comprender que la aceptación de la finitud depende, en gran medida, del nivel de conciencia desde el cual nos situamos.
En este sentido, Carl Gustav Jung veía la vida como un proceso de individuación que culmina en la integración de la sombra y la aceptación de la muerte como tránsito, y Heidegger nos recordaba que el ser humano es un ser-para-la-muerte: solo cuando asumimos nuestra finitud, despertamos a la posibilidad de una existencia plena.
Como enseñó Elisabeth Kübler-Ross, el duelo es un camino de aprendizaje profundo sobre el amor y la vida.
El curso sobre la muerte es una posibilidad de reconciliarse con la vida.
No como fin sino como continuidad transformadora.
Con serenidad y sentido.
Conocer las aportaciones de la Psicología y la Neurociencia.
El curso sobre la muerte se desarrolla a través de un enfoque humanista, experiencial y transdisciplinar, que combina:
Exposiciones teóricas sobre psicología transpersonal, neurociencia de la conciencia, filosofía existencial y aportes de la física contemporánea.
Lectura y reflexión de textos de autores de referencia (Frankl, Yalom, Kübler-Ross, Jung, Heidegger, Wilber, Hawkins).
Dinámicas vivenciales que permiten al participante conectar con sus propias experiencias de pérdida, transformación y sentido.
Prácticas de introspección y meditación guiada para explorar los niveles de conciencia y la relación con la finitud.
Espacios de diálogo grupal para compartir vivencias, preguntas y aprendizajes en un clima de respeto y cuidado.
Ejercicios de integración personal que facilitan llevar lo aprendido a la vida cotidiana, transformando la relación con la muerte en una oportunidad para vivir con mayor plenitud.
Matrícula para el Curso sobre la muerte: Vivir la muerte para no dejar morir la vida.